Zamora. Al igual que a la mayor parte de la humanidad, la pandemia del Covid-19 cambia la forma de vida de los niños residentes en los barrios San Francisco y Namírez Alto, en la parroquia Cumbaratza, cantón Zamora.
La restricción de movilidad les motivó a quedarse en casa y sin acceso a clases en su escuela. No obstante, la vocación y constancia de una docente hoy les ha permitido acceder a la formación académica en su propio barrio.
«No importa el lugar, ni el tiempo, ni la distancia. Con la bendición de Dios y la Virgencita siempre estaré para servirles”, son las expresiones de Verónica Poma, docente de la escuela “13 de Abril”, ubicada en San Francisco de Namírez Alto.
Para cumplir con su propósito, con el apoyo de los padres de familia, la maestra instaló un espacio cubierto con plástico en la cancha de uso múltiple, y tomando las medidas de seguridad retomó la enseñanza. Una de ellas es la desinfección con alcohol.
La principal motivación de retomar las clases presenciales, según Verónica Poma, es la dificultad de los estudiantes para acceder a las herramientas tecnológicas como el internet, computadoras o teléfonos móviles de gama avanzada.
La maestra ha recibido un masivo apoyo en las redes sociales. Los internautas le felicitan por tomar tan emotiva decisión de acercar la educación en los actuales momentos cuando el país vive una emergencia sanitaria.
“Gracias por recibirme con el mismo amor que yo los recibía en la escuelita» fueron las palabras que Verónica Poma en su cuenta Facebook al verse motivada en reencontrarse con sus alumnos e impartir sus conocimientos.
La escuela “13 de Abril” es unidocente, por lo que cuenta con una sola maestra. Sus instalaciones carecen de internet. En Namírez Alto y San Francisco, la mayoría de habitantes se dedican a la agricultura y la ganadería.




