Quito. Según ellos, los médicos que atendieron a la uniformada debían intervenirla quirúrgicamente o derivarla a otro hospital antes que se complicara su salud.
Ana Peñarreta, una policía de 32 años, murió en la unidad de cuidados intensivos del hospital de la Policía Nacional, en el norte de Quito. El hecho ocurrió el 12 de febrero y la autopsia reveló que la causa de muerte fue una sepsis generalizada por una pancreatitis.
Seis días después de la muerte, el 18 de febrero, familiares de Peñarreta enviaron un oficio al director del Hospital de la Policía en el que denuncian una presunta negligencia médica por parte del personal que atendió a la paciente. El 19 de febrero fueron a la Fiscalía para seguir un proceso penal por este caso.
Según el novio de Peñarreta, quien considera que hubo dos errores durante la atención de la uniformada. Para él, los médicos debían intervenirla quirúrgicamente antes de que su cuadro de salud empeorara o derivarla a una casa de salud para evitar complicaciones.
Él también es policía y recuerda que la mañana del 11 de febrero, su pareja le había dicho que tenía fuertes dolores en el estómago y que iría al hospital para que la atendieran.
Antes del mediodía, le habían asignado una camilla y le administraron analgésicos para aliviar el dolor. Una hora más tarde le habrían practicado una ecografía donde ya determinaron que tenía una pancreatitis aguda.
Según el novio de la joven, ese era el momento idóneo para llevarla a otra casa de salud o llevarla al quirófano. Sin embargo, los especialistas del área habrían decidido esperar para que se mejore, pero eso no pasó.
A las 18:00, supuestamente fue ingresada a la unidad de cuidados intensivos. A la mañana del siguiente le dio un paro cardiorespiratorio, del cuál habrían logrado reanimarla, pero a las 11:00 murió.
Familiares de Peñarreta piden que se investigue el caso porque consideran que los encargados del hospital no tomaron decisiones que pudieron salvar la vida de la joven policía.
FUENTE: Diario Extra


