

Zamora. La psicóloga clínica provincial de salud Karina Méndez, explicó que existe un círculo de la violencia intrafamiliar que empieza en la denominada luna de miel, donde todo es felicidad y comprensión con la pareja.
Luego aparece la fase de tensión, aquí empieza a recriminar por el cuidado de sus hijos, la limpieza del hogar o la rompa mal planchada. Hasta que llegan a la etapa de los insultos, las palabras fuertes, maltratos y golpes.
Posteriormente, viene la fase de reconciliación donde el agresor promete que nunca más volverá a golpearla y entra nuevamente a la fase de luna de miel, completando el círculo de la violencia.
Durante el año 2012, 846 denuncias por violencia contra la mujer fueron presentadas en la Intendencia, Comisarías de Policía y de la Mujer, siendo Zamora, Yantzaza y Yacuambi los cantones en los cuales se presentan la mayor cantidad de casos, en gran porcentaje son resueltos a través de un acuerdo conciliatorio, cuando reincide el agresor, éste tiene hasta cinco días de prisión y en otros casos los procesos son puestos en conocimiento de la fiscalía.
De los cuales 63 casos de violencia entre ellos tenemos: 14 lo han sufrido hombres y 49 mujeres han sido receptados por las personas agredidas quienes acudieron a las casas de salud para recibir la atención oportuna.
En lo que va del año 2013, se han presentado 176 denuncias la Comisaria de la Mujer y la Familia de Yantzaza, Verónica Macas, indicó que cada año establecen charlas de orientación en conjunto con el Ministerio de Salud, Policía Nacional y otras entidades. “Se espera bajar el índice de violencia porque mucho depende del hogar y entorno familiar, así como la formación en valores que tengan hombres y mujeres”, sostuvo.
Ruth Sigüenza, directora provincial de Salud manifiesta que la violencia es un problema de derechos humanos que afecta profundamente el proyecto de vida de las personas y repercute en el desarrollo de las comunidades y la sociedad.
Se considera violencia intrafamiliar “toda acción u omisión que consista en maltrato físico, psicológico o sexual, ejecutado por un miembro de la familia en contra de la mujer o demás integrantes del núcleo familiar”, así lo señala el Art. 2 de la Ley Contra la Violencia a la Mujer y la Familia.
Judith Valladarez, Comisaria de Policía de Nangaritza, expresó la violencia física va acompañada de la violencia psicológica. “Los insultos, las fuertes expresiones verbales y el hacer sentir a la mujer que no sirve para nada, son las continuas quejas por parte de mujeres que han sido agredidas y que se acercan a nuestras dependencias”.

